Las Abuelas de Plaza de Mayo emitieron un comunicado el pasado miércoles 21 de diciembre de 2011, señalando que ese mismo día la embajada de Estados Unidos les otorgó, a través de la Cancillería Argentina, un documento relevante sobre la apropiación de niños en nuestro país durante la última dictadura. El material había sido desclasificado parcialmente en 2002, y a pedido de Abuelas se logró la desclasificación de tres párrafos inaccesibles hasta el momento.
El documento había sido requerido como prueba para el juicio relativo al "Plan Sistemático de Apropiación de Niños", ya que su contenido es clave para probar que, lejos de tratarse de hechos aislados, existió una política definida desde la cúpula de las fuerzas armadas para que la apropiación de bebes se llevara a cabo.
En el archivo consta una comunicación entre el embajador argentino, Lucio Alberto García de Solar y Elliot Abrams, funcionario de la Secretaría de Estado de ese país durante 1982, en la que se informa que los desaparecidos están muertos, pero que sus hijos han sido entregados a otras familias para ser criados y que la decisión del entonces presidente de facto Reynaldo Bignone era no revisar el tema.
Reteniendo a los niños nacidos en cautividad y entregándolos posteriormente como "botín de guerra" se afirmaba el poder del Estado Patriarcal Militar sobre un aspecto característico de la identidad femenina, la maternidad. Con la supresión de la madre, se quebranta el lazo humano fundamental, y esto robustece la creencia de que el Estado Militar controla todo sin oposición. (Suárez - Orozco, 1987).


















