Memorias del centenario…
Entre el 19 y 20 de diciembre de 2001, miles de argentinos salieron a las calles haciendo sonar sus cacerolas con la consigna "Que se vayan todos". Argentina arrastraba tres años de recesión y el plan de ajuste lanzado en 1999 por el presidente De la Rúa, un dirigente conservador del partido radical, no había hecho más que agravar la situación hasta llegar al colapso del país.
El ministro de economía Domingo Cavallo había impuesto el 1 de diciembre de aquel año un gigantesco congelamiento de casi setenta mil millones de dólares en depóstios bancarios, el llamado corralito, y cuatro días después el Fondo Monetario Internacional le quitó el respaldo al gobierno. Eran los últimos días del Plan de Convertibilidad, que incluía un valor fijo por ley del dólar igual a un peso y una apertura indiscriminada de la economía. Las convocatorias más nutridas se produjeron frente al Congreso en Buenos Aires, y en las ciudades de Rosario y Córdoba.
Siendo ministro del interior Ramón Mestre, se desató una furiosa represión que dejó 38 muertos en todo el país. De la Rúa tuvo que renunciar y huir en helicóptero de la Casa de Gobierno, sitiada por miles de manifestantes que resistieron el ataque policial toda la jornada del 20 de diciembre de 2001.
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| Jorge Demetrio Cárdenas recibió dos balazos, uno en la ingle que le perforó la arteria femoral y otro en la pierna. En un primer momento fue dado por muerto, pero en el Hospital Ramos Mejía le salvaron la vida. Afectado por la depresión, sufrió un ACV y falleció en julio de 2002. |











